5 razones por las que debes visitar el Teleférico del Cerro Otto

Topics: actividades en bariloche, paseos en bariloche, confiteria giratoria bariloche, cerro otto

Bariloche no es sólo parrilladas, chocolates y milanesa. En lo alto de sus cumbres, pude conocer un lugar maravilloso que abre las puertas de un paisaje que difícilmente podrás olvidar: el Teleférico del Cerro Otto. Déjame contarte su historia y las 5 razones por las cuales debes visitarlo.

Un poco de historia…

El complejo turístico Teleférico del Cerro Otto es propiedad de la Fundación Sara María Furman. Su creador, Boris Furman, visitó San Carlos de Bariloche en los años sesenta y quedó maravillado con la esplendorosa vista que regalaba el cerro. Adquirió las tierras que pertenecían al Ejército y, acto seguido, decidió instalar allí un teleférico, el cual fue inaugurado en enero de 1975.

1. Las maravillosas vistas panorámicas

El Teleférico del Cerro Otto tiene buses propios que salen desde el centro de la ciudad de Bariloche y recorren sólo 5 kilómetros para llegar a destino. Cuando me subí a una de las góndolas, hice un trayecto de 2.100 metros hasta la cima. A medida que fui elevándome, aparecieron bellezas naturales de todo tipo, como montañas, lagos y un cielo increíble.

¿Uno de los lugares más hermosos? El lago Nahuel Huapi, prácticamente el protagonista de todas las miradas en Bariloche. Sus aguas de origen glaciar se extienden por una superficie de más de 500 km²; de tal manera que, cuando me posicioné en lo alto del cerro, pude apreciar una vista imponente de esta magnífica obra de la naturaleza.

2. Confitería giratoria

Tras 12 minutos de recorrido en góndola, lo único que quería era seguir disfrutando y qué mejor que hacerlo con la gastronomía típica de Bariloche. Y es que en la cumbre, a más de 1.405 metros de altura, pude conocer la primera confitería giratoria de Sudamérica. Este restaurante realiza un giro completo en 360°, pero como no es un parque de atracciones, lo hace tan lentamente que es casi imperceptible. De hecho, toma alrededor de 20 minutos.

Desde este lugar privilegiado, logré admirar toda la belleza de la ciudad, además de los cerros Leones, Villegas y Catedral; los lagos Gutiérrez, Moreno y Nahuel Huapi; y por supuesto, la majestuosa Cordillera de los Andes. Para complementar este inolvidable momento, pedí el infaltable chocolate caliente, y platos de la gastronomía patagónica, picadas regionales y la deliciosa repostería casera.

3. Museo

El arte renacentista no estuvo ausente en mi visita a la montaña. A pesar de que me separaban miles de kilómetros, Italia estaba a solo un paso de distancia, ya que en la galería de arte se exponen calcos en tamaño original de las obras más importantes de Miguel Ángel, como El David, El Moisés y La Piedad, las cuales están hechas de polvo de mármol y resina acrílica. Además, pude observar reproducciones fotográficas de pinturas y algunas réplicas de utensilios usados por el autor.

4. Otto House Music

El complejo turístico es tan completo que incluso tiene un boliche para bailar, el cual resulta muy entretenido para los paseos estudiantiles. Pero no todo es mover el esqueleto, ya que el lugar también se convierte en Microcine, donde se proyectan documentales sobre historia y geografía; y en otras ocasiones se llevan a cabo eventos especiales como shows artísticos y conciertos de música clásica.

5. Actividades adicionales

Si te preguntas qué hacer en Bariloche durante septiembre, el centro ofrece atractivos como trekking y pistas de Otto Kart. Como yo fui en temporada invernal, disfruté de las caminatas con raquetas por la nieve y me lancé con todo en trineo. Antes de irme, por supuesto, me saqué una foto con los tradicionales perros San Bernardo.

¿Listo para conocer el teleférico? Yo lo pasé increíble y espero volver pronto. ¡No te arrepentirás!

Suscríbase a nuestro blog

Entradas recientes

banner1
New Call-to-action