Amancay: Una Flor que Enamora, Cura y Alimenta - Un Tapizado Natural en San Carlos de Bariloche

Topics: Bariloche, naturaleza, flora del parque nacional nahuel huapi, patagonia

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Caminar por los senderos boscosos o por cualquier picada de montaña en los alrededores de San Carlos de Bariloche y su zona de influencia, nos pueden deparar momentos de contacto con la naturaleza, maravillosamente inesperados.

Nadie podrá decir que de paso por esta ciudad, cuando el verano comienza a regalar los primeros rayos de sol que entibian el ambiente, no se ha topado con una de las flores más sencillas pero de una belleza envidiable: Amancay (Alstroemeria patagónica), de un color amarillo intenso o anaranjado con vetas y pistilos rojos, de escasos pétalos, pero armoniosamente distribuidos.

Cualquier caminata se torna más atractiva si uno puede detenerse, observar y entrar en contacto directo con estas obras de la naturaleza que, aunque científicamente encuentran su explicación, siguen formando parte de la magia de la vida. Pocos comprendemos cómo una flor de aparente fragilidad soporta los embates del clima austral, con vientos que aún en verano superan muchas veces los 80 Km por hora. Sin embargo, el Amancay resiste, firme, en su delgado tallo que no supera los 60 cm de longitud.

Esta planta herbácea, nativa de los bosques andinos patagónicos, con preponderancia a crecer por encima del nivel del mar y hasta novecientos metros de altura, alcanza su mayor floración en el mes de febrero y puede crecer agrupadamente o en soledad, dependiendo de la luz solar que reciba. Pero siempre hay algún Amancay en algún lugar!!!

Espigada, de un equilibrio envidiable, no se caracteriza por poseer un aroma que la distinga. Sólo posee el aroma de la propia naturaleza. Sin embargo, y además de su belleza, esta flor tiene valiosas propiedades curativas.

La Dra. Sara Itkin, médica generalista y naturista, quien desde hace años se dedica al estudio de las bondades de las plantas de la Patagonia fomentando la revalorización del saber popular para la reconstrucción de estilos de vida saludable, recomienda "tubérculos del Amancay cocidos al vapor, o el líquido de su cocimiento para las gastritis, la depuración del hígado o simplemente para mejorar la digestión".

Otros estudiosos de las bondades de las plantas indican que también puede ser aplicada externamente para quitar las manchas de la piel y mejorar las afecciones oculares.

La medicina "saludable" sin dudas conlleva una cuestión de fe. Es creer o descartar. Pero al intento pocos se resisten. Es que la historia y tradiciones de los pueblos originarios, instalados mucho antes que los "huincas" (de la lengua mapudungun: blancos) en esta zona del sur de Argentina, han dejado gran cantidad de vestigios y tradiciones sobre las bondades medicinales y alimenticias de lo que ofrece la Pacha Mama (Madre Tierra). No por nada los grandes laboratorios farmacológicos, suelen recorrer zonas de abundancia en "materia prima" para luego transformarla en medicamentos tradicionales.

Pero sus propiedades no terminan tampoco en los beneficios para la salud. Hay quienes en la creciente tendencia del mercado gourmet, no sólo decoran platos que ya son parte de la gastronomía internacional, sino que utilizan los pétalos de Amancay en exóticas ensaladas.

Investigadores en la materia, como los reconocidos biólogos barilochenses Eduardo "Eddy" Rapoport (fallecido el 15 de mayo de 2017, meses después de haber sido distinguido por el Honorable Senado de la Nación Argentina con la Mención de Honor "Domingo Faustino Sarmiento" por su obra "destinada a mejorar la calidad de vida de sus semejantes, las instituciones y sus comunidades"), Ana Ladio y Eduardo Sanz han plasmado en artículos de divulgación científica que "se tienen registradas más de 15.000 especies comestibles a nivel mundial" entre unas "60.000 que realmente existen" y de las cuales "sólo usamos unas 150", es decir solamente "entre el 0,2 y 0,3 % de lo que nos ofrece la Naturaleza".

Aceites herbarios, ungüentos, cremas de uso medicinal y cosmético, tinturas y recetas saludables, son algunas de las tantas bondades de las plantas medicinales como esta sencilla flor del Amancay que debe su nombre a una leyenda "vuriloche", pueblo originario de la zona de Ten - Ten Mahuida (hoy conocida como Tronador).

Roxana Arazi

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